¿Quiénes somos?

La Asociación Comunidad Magníficat está integrada por “hombres y mujeres, clérigos y laicos, casados y célibes” VC 62 agrupados en tres ramas: miembros con votos, miembros de alianza y miembros sin vínculos formales. Los miembros con votos son clérigos, hombres y mujeres en comunidad de bienes apartados del mundo e incondicionales para la misión. Los miembros de alianza son matrimonios, jóvenes y adultos que viven su consagración bautismal en el siglo. Los miembros sin vínculos formales son parejas, adultos y jóvenes en busca de su estado de vida, los miembros de grupos de oración y los colaboradores. Cf. VC 10, 12, 62; CFL 29.

La Asociación se propone como fin general: “encarnar la paz de Jesucristo según el modelo de la Virgen María en orden a la contemplación y la evangelización”.

“Vivir y difundir la paz de Jesucristo en contemplación y evangelización como María” es el lema que mejor define nuestra vocación y carisma haciéndonos “sacrificios espirituales agradables a Dios por mediación de Jesucristo” 1Pe 2,5. Así todas nuestras obras y tareas apostólicas: oraciones, apostolados, vida fraterna, trabajo cotidiano, descanso espiritual y corporal y los pequeños y propios inconvenientes de la vida cotidiana, se ofrecen por la paz del mundo: la reconciliación del hombre con Dios y la reconciliación de los hombres entre sí. “Porque Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad, anulando en su carne la Ley de los mandamientos con sus preceptos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo Hombre Nuevo, haciendo la paz, y reconciliar con Dios a ambos en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, dando en sí mismo muerte a la Enemistad. Vino a anunciar la paz: paz a ustedes que estaban lejos, y paz a los que estaban cerca” Ef 2: 14-16

La Virgen María primera discípula y cáliz viviente de la paz de Jesús, nos enseña a vivir nuestra vocación contemplativa y evangelizadora en su cántico de alabanza que es síntesis de su proyecto personal de vida y que hacemos de nuestra comunidad:

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. 

Por eso desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fielesde generación en generación.

El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. Lc 1: 46-55.

El concepto carismático de contemplación y evangelización por la paz que expresa el Magníficat asume las urgencias de la iglesia local, los medios modernos tecnológicos, las expresiones, métodos y esfuerzos, a fin de suscitar la conversión de los fieles en el modelo de comunidad orante en formación continua en busca de la santificación de los niños, jóvenes y familias.

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