Mensajes del 25 de cada mes – 1994

25 de enero de 1994. Satanás quiere crear desorden.

«Queridos hijos, todos ustedes son mis hijitos. Yo los amo. Pero no deben olvidar que sin la oración no pueden estar cerca de mí. En este tiempo Satanás quiere crear desorden en sus corazones y en sus familias. Hijos míos, no cedan. No permitan que los dirija, que dirija su vida. Los amo e intercedo ante Dios por ustedes. Oren, hijitos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de febrero de 1994. Agradecimiento por las oraciones ante la guerra.

«Queridos hijos, hoy les doy gracias por sus oraciones. Todos ustedes me han ayudado para que esta guerra termine lo antes posible. Estoy junto a ustedes y oro por cada uno, y les suplico: oren, oren, oren. Solamente a través de la oración podemos vencer el mal y proteger todo lo que Satanás quiere destruir en la vida de ustedes. Yo soy su Madre y los amo a todos por igual, intercedo ante Dios por ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de marzo de 1994. Anunciación. Abrirse a María.

«Queridos hijos, hoy me regocijo con ustedes y los invito a abrirse a mí y a convertirse en un instrumento en mis manos para la salvación del mundo. Yo deseo, hijitos, que todos ustedes, los que han sentido el olor de santidad a través de estos mensajes que les estoy dando, la lleven a este mundo hambriento de Dios y del amor de Dios. Les agradezco a todos por haber respondido y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de abril de 1994. Decidirse por la santidad.

«Queridos hijos, hoy los invito a todos a que se decidan a orar por mis intenciones. Hijos míos, invito a cada uno a que ayude para que, a través de esta parroquia, se realice mi plan. Hijitos, los invito ahora, de manera especial, para que se decidan a recorrer el camino de la santidad. Solamente así estarán cerca de mí. Los amo y deseo conducirlos a todos conmigo al Paraíso. Pero si no oran y ni son humildes ni obedientes a los mensajes que les estoy dando, no los podré ayudar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de mayo de 1994. Tener más confianza en la Virgen.

«Queridos hijos, los invito a todos a tener más confianza en mí y a vivir con mayor profundidad mis mensajes. Estoy con ustedes e intercedo por todos ante Dios, pero de igual modo, espero que sus corazones se abran a mis mensajes. Alégrense porque Dios los ama y todos los días les da la posibilidad de convertirse y de creer más en su Creador. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de junio de 1994. María Reina de la Paz. 13º Aniversario. Decidirse a vivir los mensajes.

«Queridos hijos, hoy me alegro en mi Corazón al verlos a todos aquí presentes. Los bendigo y los invito a que se decidan a vivir mis mensajes que les estoy dando aquí. Deseo, hijitos, conducirlos a todos hacia Jesús porque Él es su salvación. Por eso, hijitos, cuanto más oren, serán más míos y de mi Hijo Jesús. Los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de julio de 1994. Dedicar tiempo a la oración.

«Queridos hijos, hoy los invito a que pacientemente se decidan a dedicar tiempo a la oración. Hijitos, ustedes no pueden decir que son míos y que han experimentado la conversión a través de mis mensajes, si no están dispuestos a dedicar cada día tiempo a Dios. Estoy cerca de ustedes y los bendigo a todos. Hijitos, no olviden que si no oran no estarán cerca de mí ni del Espíritu Santo, Quien los conduce por el camino de la santidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de agosto de 1994. Orar por el Papa Juan Pablo II.

«Queridos hijos, hoy estoy unida a ustedes en oración, de un modo especial, por el don de la presencia de mi amado hijo (el Papa Juan Pablo II) en su patria. Hijitos, oren por la salud de mi hijo más querido que sufre, y a quien yo he elegido para estos tiempos. Oro e intercedo ante mi Hijo Jesús para que se realice el sueño que han tenido sus padres. Oren de manera especial, hijitos, porque Satanás es fuerte y quiere destruir la esperanza en su corazón. Los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de septiembre de 1994. Invitación a la oración

«¡Queridos hijos! Me regocijo con ustedes y los invito a la oración. Hijitos, oren por mi intención. Necesito sus oraciones, a través de ellas deseo acercarlos a Dios. Él es su salvación. Dios me envía para ayudarlos y para conducirlos hacia el Paraíso, que es su meta. Por eso, hijitos, oren, oren, oren. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de octubre de 1994. Tomar a los Santos como ejemplo.

«¡Queridos hijos! Estoy con ustedes, y hoy me regocijo porque el Altísimo me ha concedido permanecer para instruirlos y guiarlos por el camino de la perfección. Hijitos, deseo que ustedes sean un hermoso ramillete de flores para presentarlo a Dios el Día de Todos los Santos. Los invito a abrirse y a vivir tomando a los Santos como ejemplo. La Madre Iglesia los ha escogido para que sean un estímulo en su vida diaria. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de noviembre de 1994. Acercarse al Corazón Inmaculado.

«¡Queridos hijos! Hoy los llamo a la oración. Estoy con ustedes y los amo a todos. Yo soy su Madre y deseo que sus corazones se asemejen a mi Corazón. Hijitos, sin la oración ustedes no pueden vivir ni decir que son míos. La oración es alegría. La oración es lo que desea el corazón humano. Por eso, hijitos, acérquense a mi Corazón Inmaculado y descubrirán a Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


25 de diciembre de 1994. Navidad. Paz en el mundo.

«Queridos hijos. Hoy me alegro y oro con ustedes por la paz: paz en sus corazones, paz en sus familias, paz en sus deseos y paz en todo el mundo. Que hoy el Rey de la Paz los bendiga y les dé la paz. Yo los bendigo y los llevo a cada uno de ustedes en mi Corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

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