gravure4El Señor Jesús en su Evangelio nos dice: «Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de Corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana». Mt 11,28-30.

Hoy el Señor Jesús nos llama. ¿A quién llama? Dice el Evangelio, “vengan a mi todos” todo hombre de toda raza, sexo, país o continente. ¿Y quiénes son todos? Dice Jesús que todos los que están afligidos y agobiados; ¿quiénes son los afligidos? Aquellos que viven tristes, que viven con un dolor afectivo mediante el llanto, el rostro deprimido, la falta de apetito, sin esperanza y una tristeza profunda. A menudo nos sentimos tristes cuando nuestros deseos no se ven cumplidos o cuando hay momento de la vida que son más dolorosos que alegres. ¿Quiénes son los agobiados? Aquellos que están angustiado, abrumado, preocupado, oprimido, ocupado, sofocado, fatigado, rendido, cansado, fastidiado, molesto, abatido, sufrido.

¿Para todas están personas yo tengo la respuesta a su aflicción y agobio?

Jesucristo es la respuesta para todos sus males el mismo dice: “yo los aliviaré

V. y ¿cómo nos puede aliviar?, si a Jesús no lo podemos ver, ni tocar, ni sentir, y Él murió hace dos mil años y esas sanaciones solo fueron en el pasado.

¿Y quién te ha dicho que eso solo fue en el pasado?

V. Bueno, el mundo en que vivo lo dice: no necesito a Dios, para eso existe la medicina y la ciencia avanza y la tecnología a todo tiene la respuesta a mi soledad.

Pues tengo la penosa responsabilidad de decirte que la ciencia y la tecnología no está del todo avanzada, ¿y por qué? Porque han olvidado que todo lo que hay sobre la tierra y está en la tierra Dios lo ha creado y que nada se puede mover en el cielo y en la tierra, sino es por obra de Dios? y si es cierto que Dios todo lo sabe y lo puede ¿porque hay gente triste, agobiada , enferma y con miedos? La respuesta es fácil. Jesús mismo nos dice: “yo los aliviare”

¿y qué receta nos da Jesús? Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí.

¿Y que es un yugo ? Es Instrumento para unir a dos bueyes o mulas en una yunta, formado por una pieza alargada de madera con dos arcos que se ajustan a la cabeza o el cuello de los animales y que, sujeta a la lanza de un carro o el timón de un arado, permite que tiren de ellos.

¿Cuáles son las cargas que tenemos en nuestras vidas? Jesús no exigirá mas de nuestras fuerzas, él quiere sanar al hombre, el lo quiere ayudar. Porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana. El Corazón de Cristo es un corazón lleno de amor por los hombres. Es el corazón que más ha amado a los hombres.

El Corazón de Jesús también ha pasado dolor y sufrimiento. Por eso conoce lo que sufre cada hombre, pero para encontrarse con el amor misericordioso de Cristo hay que empezar abrir el Corazón propio, al Corazón de Cristo. Mirar su Corazón, que fue trapazado por una lanza. (Jn 19,33-34)

¿Qué es una lanza? Arma ofensiva formada por una vara muy larga con una punta aguda y cortante en un extremo. Muchas veces yo soy como una lanza que hiere el costado de Cristo ¿cómo? Con mis pecados lo hiero a él y a mí mismo. Hoy la lanza que hirió el corazón de Jesús es conocida como la lanza sagrada. Entonces que contradictorio que un arma sea hoy considerada como sagrada, fácil, pues todo lo que Jesús toca con su corazón lo santifica. Así mismo puede santificar tu vida, mi vida y la de todos los hombres.

Te invito a hacer esta oración con el corazón: hazla de manera pausada.

Jesús, hago el esfuerzo de verte, de mirar dentro de mi corazón y hablarte con mis sentimientos, con mis dolores y tristezas, trato de ver tu corazón traspasado por una lanza. Que con tanto amor amas a los hombres y solo recibes desprecio y ingratitud, también muchas veces me he entregado con amor al servicio de un hijo , esposo(a) amigo y veo que mi corazón también está herido, lleno de tristeza y desesperación y que he recibido ingratitud como tú has recibido. Pero también veo que no amo como Tú; que yo he pecado y guardado rencor, odio y malos pensamientos. Tú me dice Jesús que Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,13). Por eso hoy Jesús quiero imitar tu corazón. Quiero empezar un nuevo camino, amar al prójimo, no guardar rencor, ni odio y aceptar que Dios hace salir el sol y la lluvia para buenos y malos y que no soy nadie para juzgar. Amén