Mensaje de la santísima Virgen María Reina de la Paz, del 2 de octubre de 2015, desde Medjugorje

«Queridos hijos: aquí estoy entre ustedes para alentarlos, para llenarlos con mi amor y para invitarlos nuevamente a ser testigos del amor de mi Hijo. Muchos de mis hijos no tienen esperanza, no tienen paz, no tienen amor. Ellos buscan a mi Hijo, pero no saben cómo ni dónde encontrarlo. Mi Hijo les abre a ellos sus brazos, y ustedes ayúdenlos a que lleguen a Su abrazo. Hijos míos, por eso deben orar por el amor. Deben orar mucho, mucho para que siempre tengan ustedes más amor, porque el amor vence la muerte y hace que la vida perdure.

Apóstoles de mi amor, hijos míos, con un corazón simple y sincero, únanse siempre en oración por muy lejos que estén los unos de los otros. Anímense mutuamente en el crecimiento espiritual, como yo los animo a ustedes. Yo velo por ustedes y estoy junto a ustedes siempre que piensan en mí.

Oren también por sus pastores: por aquellos que han renunciado a todo por mi Hijo y por ustedes. ¡Ámenlos y oren por ellos! El Padre Celestial escucha sus oraciones. ¡Les doy las gracias!»