Mensaje del 2 de noviembre de 2015 en Medjugorje, Bosnia – Herzegovina

Mirjana durante la aparición de la Virgen -  Fuente: Digital Foto Video Studio Djani
Mirjana durante la aparición de la Virgen – Fuente: Digital Foto Video Studio Djani

«Queridos hijos, de nuevo quiero hablarles del amor. Los he reunido en torno a mí, en Nombre de mi Hijo, según Su voluntad. Quiero que su fe sea firme y que provenga del amor, porque mis hijos que comprenden el amor de mi Hijo y lo siguen, viven en el amor y en la esperanza. Ellos han conocido el amor de Dios. Por eso, hijos míos, oren, oren para que puedan amar más y hacer obras de amor, porque la fe sola, sin amor y sin obras de amor, no es lo que busco de ustedes. Hijos míos, esa es una apariencia de fe, eso es vanagloriarse. Mi Hijo pide fe y obras, amor y bondad. Yo oro y les pido también a ustedes, que oren y vivan el amor, porque quiero que mi Hijo, cuando mire los corazones de todos mis hijos, pueda ver en ellos amor y bondad, y no odio ni indiferencia. Queridos hijos, apóstoles de mi amor, no pierdan la esperanza, no pierdan la fuerza, ustedes pueden lograrlo. Yo los aliento y los bendigo, porque todas las cosas de esta tierra –que desgraciadamente muchos hijos míos ponen en el primer lugar–  desaparecerán, y permanecerán solo el amor y las obras de amor, que les abrirán las puertas del Reino de los Cielos. Yo los estaré esperando en Esas puertas.  En Esas puertas quiero esperar y abrazar a todos mis hijos. ¡Les doy las gracias!»