Mensaje del la Virgen María Reina de la Paz del 2 de diciembre de 2015, Medjugorje Bosnia Herzegovina

«Queridos hijos, yo estoy siempre con ustedes, porque mi Hijo me los ha confiado. Y ustedes hijos míos, ustedes me necesitan, me buscan, vienen a mi y alegran mi Corazón materno. Yo tengo -y siempre tendré- amor para ustedes, para ustedes que sufren y que ofrecen sus dolores y sufrimientos a Mi Hijo y a mí. Mi amor busca el amor de todos mis hijos y mis hijos buscan mi amor. Por medio del amor, Jesús busca la comunión entre el Cielo y la Tierra, entre el Padre celestial y ustedes, mis hijos, su Iglesia. Por eso necesitamos orar mucho, orar y amar la Iglesia a la cual pertenecen. Ahora la Iglesia está sufriendo y necesita apóstoles que, al amar la comunión, al testimoniar y dar, muestren los caminos de Dios. Necesita apóstoles que, viviendo la Eucaristía con el corazón, realicen grandes obras; necesita de ustedes, mis apóstoles del amor. Hijos míos, la Iglesia ha sido perseguida y traicionada desde sus inicios, pero ha crecido día a día. Es indestructible, porque mi Hijo le ha dado un corazón: la Eucaristía. La luz de Su Resurrección ha brillado y brillará sobre ella. ¡Por eso no teman! Oren por sus pastores para que tengan la fuerza y el amor de ser puentes de salvación. ¡Les doy las gracias!»